La DHEA (dehidroepiandrosterona) es una hormona esteroidea producida de forma natural en las glándulas suprarrenales.
Actúa como precursor para la producción de hormonas sexuales masculinas y femeninas, incluyendo testosterona y estrógeno. Los niveles de DHEA en el cuerpo alcanzan su punto máximo en los 20 años y disminuyen gradualmente aproximadamente un 2% por año a medida que envejecemos. Esta disminución es lo que desencadenó la hipótesis popular de que la DHEA podría ser una "hormona antienvejecimiento". En este artículo, examinaremos lo que realmente muestran los ensayos clínicos, a diferencia de las promesas de marketing.
La biología de la DHEA: lo que se sabe con certeza
- Hormona suprarrenal: La DHEA y la DHEA-S (la forma sulfatada) son las hormonas esteroideas más abundantes en el torrente sanguíneo.
- Precursor: El cuerpo la convierte, en diferentes tejidos, en andrógenos y estrógenos. Por lo tanto, sus efectos son tejido-dependientes y varían entre individuos.
- Disminución con la edad: Los niveles disminuyen gradualmente desde mediados de los 20 años. A los 70-80 años, pueden ser aproximadamente del 10-20% del nivel máximo.
La disminución de los niveles de DHEA con la edad es real, pero este es el punto clave: el hecho de que los niveles disminuyan con el envejecimiento no significa que suplementarlos revierta el reloj. Exactamente esta pregunta fue la que investigaron los científicos en ensayos controlados, y aquí la imagen se vuelve mucho menos optimista de lo que promete el marketing.
El ensayo decisivo: Nair y NEJM 2006
El ensayo clínico de mayor calidad y más prolongado en este campo se publicó en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine en 2006 (Nair y colaboradores, Clínica Mayo). Fue un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo que duró dos años y en el que participaron hombres y mujeres mayores (de 65 a 75 años) con niveles bajos de DHEA. Los participantes recibieron 50 mg de DHEA al día o un placebo.
El resultado fue inequívoco: la suplementación con DHEA no produjo ningún beneficio fisiológicamente significativo. Ni en la composición corporal, ni en la capacidad física, ni en la sensibilidad a la insulina, ni en la calidad de vida. Los investigadores concluyeron que restaurar los niveles de DHEA a los niveles altos-normales de personas jóvenes no mejora los marcadores relacionados con la edad. Esto contradice directamente la promesa de que la DHEA "revierte el envejecimiento".
¿Qué pasa con la función cognitiva y la memoria?
- Las revisiones sistemáticas de Cochrane examinaron todos los ensayos controlados y encontraron que no hay evidencia de que la DHEA mejore la función cognitiva en personas sanas de mediana edad o mayores.
- La evidencia existente es escasa e inconsistente, y los investigadores pidieron ensayos más grandes y prolongados en lugar de recomendar su consumo.
¿Qué pasa con la libido y la función sexual?
- La afirmación de que la DHEA aumenta la libido en hombres y mujeres se escucha con frecuencia, pero la evidencia de los ensayos controlados no es consistente ni convincente. Algunos ensayos encontraron una leve mejoría, otros no encontraron ninguna diferencia con el placebo.
- Las revisiones señalaron que los ensayos eran a menudo demasiado pequeños y demasiado cortos para sacar una conclusión clara, y que la literatura publicada no respalda una mejora consistente en la función sexual o el bienestar.
¿Qué pasa con el sistema inmunológico, el estado de ánimo y la salud ósea?
- Sistema inmunológico: No se ha demostrado en ensayos controlados que la DHEA "fortalezca" el sistema inmunológico o proteja contra infecciones en personas sanas. Esta es una afirmación no fundamentada.
- Estado de ánimo: La DHEA no es un tratamiento establecido para la depresión o la ansiedad. Es importante saber lo contrario: la DHEA puede empeorar los trastornos del estado de ánimo e incluso desencadenar un episodio maníaco en personas predispuestas, especialmente en dosis altas.
- Salud ósea: El efecto sobre la densidad ósea, si existe, es pequeño e inconsistente. En el ensayo NEJM 2006, se observó un pequeño aumento significativo en la densidad ósea del cuello femoral solo en hombres, pero no en otros sitios esqueléticos. Esto no es una prueba de un beneficio antienvejecimiento generalizado.
La relación entre los niveles de DHEA y las enfermedades: correlación, no causalidad
Es cierto que los estudios observacionales han encontrado una relación (correlación) entre niveles más altos de DHEA en el torrente sanguíneo y una menor incidencia de enfermedades relacionadas con la edad, como las enfermedades cardíacas. Pero esto es solo una correlación, y no se ha demostrado que tomar un suplemento de DHEA prevenga esas mismas enfermedades. Es muy posible que las personas más sanas simplemente mantengan niveles más altos de DHEA de forma natural, y no al revés. Los ensayos controlados que examinaron la suplementación con DHEA no mostraron estos beneficios. Esta es la distinción más importante en todo el campo: la correlación en sangre no es un beneficio de la suplementación.
Estudios en animales y de laboratorio: por qué se necesita precaución
- Algunos estudios en roedores mostraron efectos sobre la esperanza de vida, pero estos resultados son válidos principalmente en cepas de laboratorio específicas y en dosis muy altas (suprafisiológicas).
- Más importante aún: los roedores tienen muy poca DHEA natural propia, lo que los convierte en un modelo deficiente para evaluar el efecto en humanos. Las dosis administradas a ratones no reflejan la fisiología humana.
- Los estudios de laboratorio sobre la expresión génica y las células madre son preliminares y no constituyen una base para una recomendación clínica.
Riesgos y efectos secundarios: es una hormona, no una vitamina
La DHEA se convierte en el cuerpo en andrógenos y estrógenos, por lo que su consumo no está exento de riesgos. Es importante conocerlos:
- Cánceres hormono-dependientes: La DHEA puede aumentar el riesgo de cánceres sensibles a las hormonas, incluyendo cáncer de mama, cáncer de ovario y cáncer de próstata. Está contraindicada para quienes tienen, o tienen un mayor riesgo de, cáncer hormono-dependiente.
- Salud de la próstata: Se ha descrito un empeoramiento del cáncer de próstata, y se debe tener precaución en cuanto a problemas prostáticos en hombres.
- Efectos androgénicos en mujeres: Piel grasa, acné y crecimiento excesivo de vello con patrón masculino (hirsutismo).
- Perfil lipídico: La DHEA puede disminuir los niveles de colesterol "bueno" (HDL).
- Salud mental: Puede empeorar trastornos psiquiátricos y desencadenar manía en personas con trastornos del estado de ánimo.
- Hígado: Existen informes de preocupaciones relacionadas con la función hepática.
- Embarazo y lactancia: No se debe tomar DHEA durante el embarazo o la lactancia.
Conclusión final
Los niveles de DHEA disminuyen con la edad, y es tentador pensar que su suplementación ralentizará el envejecimiento. Pero el ensayo clínico de mayor calidad y más largo (NEJM 2006) encontró explícitamente que no hay beneficio antienvejecimiento, y las revisiones Cochrane no encontraron un beneficio cognitivo o sexual claro. La evidencia a favor de "revertir el envejecimiento" con DHEA simplemente no existe, mientras que los riesgos, como los cánceres hormono-dependientes, son reales. La DHEA no es un suplemento inocuo. Si se considera por una razón médica definida (por ejemplo, insuficiencia suprarrenal), esto debe hacerse únicamente bajo supervisión médica, con seguimiento, y no como un suplemento antienvejecimiento independiente.
Aviso médico: La información en este artículo es solo educativa y no constituye asesoramiento médico, diagnóstico o recomendación de tratamiento. La DHEA es una hormona con efectos sistémicos y riesgos reales. Se debe consultar a un médico antes de considerar su consumo, especialmente si hay antecedentes de cáncer, problemas de próstata, trastornos del estado de ánimo, o durante el embarazo y la lactancia.
Fuentes:
- Nair KS et al. DHEA in Elderly Women and DHEA or Testosterone in Elderly Men. N Engl J Med 2006;355:1647-1659
- Grimley Evans J et al. DHEA supplementation for cognitive function in healthy elderly people. Cochrane Database Syst Rev 2006
- DHEA: Safety and side effects. Mayo Clinic
- Dehydroepiandrosterone. Memorial Sloan Kettering Cancer Center
- DHEA supplements: Are they safe? Or effective? Harvard Health
- Adrenal Androgens and Aging. Endotext, NCBI Bookshelf
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