En un estudio innovador dirigido por la Dra. Karen Fitzgerald, seis mujeres de entre 45 y 65 años experimentaron una extraordinaria disminución en su edad biológica promedio de cinco años en solo ocho semanas.
Estos hallazgos ofrecen información prometedora sobre el potencial de los cambios en el estilo de vida para combatir el proceso de envejecimiento.
El estudio se centró en la distinción entre edad cronológica y edad biológica.
La edad cronológica se refiere a la edad de una persona en años, mientras que la edad biológica refleja la edad de las células del cuerpo.
La edad biológica se ve afectada por muchos factores, incluidos la genética, el estilo de vida y el medio ambiente.
Los investigadores utilizaron el reloj epigenético del Dr. Steven Horvath, que mide 353 marcadores asociados con cambios de metilación relacionados con el envejecimiento, para estimar la edad biológica de los participantes antes y después de la intervención.
La intervención incluyó cambios significativos en la dieta y el estilo de vida:
Nutrición:
Durante las ocho semanas consumieron los siguientes alimentos:
- 2 tazas de vegetales de hojas oscuras
- 2 tazas de vegetales crucíferos
- 3 tazas de vegetales de colores
- ¼ de taza de semillas de calabaza
- ¼ de taza de semillas de girasol
- 1 a 2 remolachas
- Hígado (tres porciones de 3 onzas por semana)
- Huevos (5 a 10 por semana)
También consumieron dos porciones de alimentos que favorecen la metilación del ADN, que controla la expresión genética:
- ½ taza de bayas
- 2 dientes de ajo medianos
- 2 tazas de té verde (hervido durante 10 minutos)
- 3 tazas de té oolong (hervido durante 10 minutos)
- ½ cucharadita de romero
- ½ cucharadita de cúrcuma
Estilo de vida:
- 7 horas de sueño por noche
- 2 cápsulas de probióticos
- 2 porciones de verdura en polvo
- 8 vasos de agua
- 30 minutos de actividad física
- Respirar dos veces al día
- Ayuno de 12 horas al final del día
Resultados:
Aunque no todos los participantes siguieron el protocolo en su totalidad, aquellos que lo hicieron experimentaron las mejoras más significativas.
¡Una de las participantes incluso recuperó su edad biológica 11 años!
Conclusiones:
Esta investigación destaca el potencial de los cambios en el estilo de vida, incluidos la dieta, el ejercicio, el sueño y los complementos alimenticios, para impactar positivamente el envejecimiento biológico.
Aunque no hay garantía de prolongar la esperanza de vida, estos hallazgos indican que intervenciones de este tipo pueden mejorar las posibilidades de un envejecimiento saludable e incluso prolongar la esperanza de vida.
Dra. Fitzgerald enfatiza que el cumplimiento del plan fue crucial y que el asesoramiento nutricional resultó útil para fortalecer el cumplimiento entre los participantes.
Estos resultados ofrecen esperanza y motivación a las personas que buscan tomar medidas proactivas hacia un envejecimiento más saludable.
Implicaciones:
A medida que la investigación en esta área continúa desarrollándose, las implicaciones de estos hallazgos pueden tener efectos de gran alcance sobre cómo abordamos el envejecimiento y la longevidad. Ofrecen nuevas formas de promover el bienestar general y la vitalidad en el futuro.
.
Referencias: