Cada vez que un niño pierde un diente de leche y le crece uno permanente en su lugar, nos parece natural. Pero cuando un adulto pierde un diente permanente, la necesidad de un implante siempre ha sido una "sentencia". La razón biológica de esta diferencia no es que nos falte la infraestructura, sino que la tenemos. En lo profundo de la mandíbula, debajo de los dientes permanentes, la mayoría de los humanos portamos genes latentes de "terceros dientes" que nunca se han activado. Hasta ahora.
La empresa japonesa Toregem Biopharma, spin-off del Hospital Universitario de Kioto, inició en octubre de 2024 el primer ensayo clínico en humanos del mundo de un medicamento destinado a activar estos genes y hacer crecer un diente nuevo de forma biológica. A día de hoy, el ensayo ya está finalizando la fase de seguridad inicial, y la recopilación de datos de seguridad se completó a principios de 2026 (se espera un informe final aproximadamente a mediados de 2026).
La historia de USAG-1
El equipo liderado por el Dr. Katsuo Takahashi investigó durante unas dos décadas por qué los genes de dientes adicionales permanecen latentes. Identificaron una proteína llamada USAG-1 (Uterine Sensitization-Associated Gene-1) que funciona como un "interruptor de apagado": bloquea las señales (BMP) que permiten que los genes de los terceros dientes se expresen.
El razonamiento es claro: si bloqueamos el inhibidor, las señales naturales de crecimiento dental podrán funcionar de nuevo. Bloquear USAG-1 aumenta las señales BMP y permite el crecimiento de un diente.
El ensayo en animales: los resultados que llevaron a la clínica
En estudios preclínicos publicados en los últimos años, el equipo demostró que:
- En ratones modificados genéticamente sin ciertos dientes: una sola dosis del anticuerpo anti-USAG-1 provocó el crecimiento de dientes nuevos en aproximadamente tres meses en el modelo animal.
- En hurones (ferrets): animales que, como los humanos, cambian los dientes una sola vez, y también en ellos crecieron dientes normales adicionales tras bloquear USAG-1.
- En perros beagle con falta congénita de dientes: el tratamiento también funcionó en ellos, y crecieron dientes nuevos en los lugares correctos, con raíz, esmalte y pulpa dental.
En la fase preclínica, el anticuerpo también se probó mediante administración sistémica (incluyendo inyección intravenosa) en animales. En el ensayo en humanos, sin embargo, el medicamento se administra de forma local, mediante inyección en la zona de la mandíbula/las encías cerca del diente faltante, no como infusión sistémica.
El ensayo clínico: Fase 1
El ensayo iniciado en octubre de 2024 incluye:
- 30 participantes: hombres sanos de entre 30 y 64 años.
- A cada participante le falta al menos un diente (molar). El objetivo terapéutico principal es la agenesia dental congénita grave (oligodoncia); la pérdida de dientes por caries o traumatismo es una indicación futura y no el objetivo del ensayo actual.
- Administración local del anticuerpo mediante inyección en la zona de la mandíbula.
- Período de seguimiento con TAC y revisiones dentales periódicas.
El objetivo principal en esta fase es la seguridad: asegurarse de que no haya efectos secundarios peligrosos. Ningún participante ha hecho crecer un diente todavía en esta fase: es un ensayo de seguridad, no de eficacia. Los datos de seguridad iniciales se recopilaron aproximadamente hasta mediados de 2026. La prueba de eficacia real y el trabajo en niños (siguiente fase) están planificados a partir de 2027 en adelante.
Si funciona...
Las implicaciones potenciales son enormes:
- ¿El fin de la era de los implantes? Si un solo procedimiento puede devolver un diente biológico en lugar de un tornillo de titanio, no hay razón para seguir con implantes. Un diente biológico vivo de por vida, conectado al nervio y que siente la presión.
- Solución para la agenesia dental congénita: Alrededor del 1% de la población nace con falta de uno o más dientes, pero el objetivo principal del medicamento son los casos graves de oligodoncia (falta de seis dientes o más, aproximadamente el 0.1% de la población). Ellos serían los primeros en beneficiarse.
- Costo potencialmente bajo: Tras la estandarización, el anticuerpo podría ser más barato que un implante de calidad.
- Tiempo de crecimiento: Un diente en niños se desarrolla a lo largo de unos 6-12 meses. Es probable que aquí también el proceso sea gradual, no un resultado inmediato.
Los riesgos y las preguntas abiertas
Incluso los investigadores son cautelosos. Algunas preocupaciones legítimas:
- Dientes no deseados: Si el mecanismo actúa de forma excesiva, el paciente podría desarrollar dientes adicionales en lugares incorrectos. La cuestión es cómo "dirigir" el crecimiento.
- Efecto sistémico: USAG-1 también está activo en el riñón, los vasos sanguíneos y otros órganos. Bloquearlo ampliamente podría causar efectos secundarios en estos sistemas; una de las razones por las que se eligió la administración local en humanos.
- Edades avanzadas: Todavía no está claro si los pacientes muy mayores conservarán suficientes células madre locales en la mandíbula para apoyar el crecimiento.
- Calidad del diente: Incluso en ratones, los dientes que crecían no siempre tenían un tamaño y forma perfectos.
¿Por qué en Japón?
Tres razones principales:
- Los japoneses lideran en investigación de células madre: desde que Shinya Yamanaka ganó el Nobel en 2012, Japón ha invertido mucho en este campo.
- Aprobación regulatoria más rápida: Las leyes de la PMDA japonesa tienden a aprobar tratamientos regenerativos más rápido que la FDA estadounidense. El medicamento incluso recibió el estatus de "medicamento huérfano" para la agenesia dental congénita grave.
- Población envejecida: Japón es el país con el mayor porcentaje de personas mayores del mundo, lo que crea una demanda de tratamientos regenerativos innovadores.
Qué significa para ti
Si has perdido un diente o es probable que pierdas uno en un futuro cercano, no detengas tu tratamiento estándar por este ensayo. Incluso en el mejor de los casos, el medicamento estará disponible comercialmente solo a partir de 2030 como muy pronto, y años después fuera de Japón. Y en cualquier caso, a día de hoy se trata de un ensayo de seguridad que aún no ha demostrado el crecimiento de dientes en humanos. Un implante de calidad realizado hoy sigue siendo la mejor solución.
Pero si eres muy joven y te quedan décadas por delante, o si sabes que perderás dientes en el futuro (por ejemplo, agenesia dental congénita), vale la pena empezar a seguir las noticias de Toregem. Quizás estemos a menos de una década de una era en la que la odontología sea biológica, no mecánica.
Referencias:
Toregem Biopharma
The Economic Times - Artículo sobre regeneración dental
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