Científicos de la Universidad de Tufts han hecho un descubrimiento innovador: las células de las vías respiratorias de nuestros pulmones, típicamente conocidas como células estacionarias,
pueden convertirse en robots biológicos móviles capaces de reparar tejido nervioso dañado en el laboratorio.
Imagina un mundo donde las células de tu cuerpo, esas conocidas como estacionarias e inmóviles, se transforman en pequeños robots capaces de reparar tejidos dañados.
¿Suena a ciencia ficción? ¡Pues ya no!
Investigadores de la Universidad de Tufts han hecho un descubrimiento innovador: las células de las vías respiratorias de nuestros pulmones, llamadas comúnmente "células epiteliales",
pueden convertirse en "antrobots" biológicos móviles capaces de promover la regeneración de neuronas en una placa de laboratorio.
Anteriormente, se pensaba que las células epiteliales de las vías respiratorias pulmonares solo actuaban como "guardianes": filtros que neutralizan sustancias dañinas del aire que respiramos.
Sin embargo, los investigadores de Tufts desafiaron esta visión tradicional.
En lugar de cultivar las células de las vías respiratorias dentro de una matriz similar a un gel que las mantiene en su lugar, utilizaron un medio líquido que permitía a las células moverse libremente.
Estas condiciones hicieron que las células se organizaran espontáneamente en esferas móviles asombrosas, impulsadas por pequeños "cilios" similares a cabellos.
Avance científico:
Este descubrimiento, publicado en la prestigiosa revista científica Advanced Science, presenta un concepto completamente nuevo sobre la función de las células humanas.
Hasta ahora, se pensaba que las células de las vías respiratorias, llamadas células epiteliales, solo estaban destinadas a ayudar a neutralizar sustancias dañinas del aire que respiramos.
Sin embargo, estos estudios muestran que estas células tienen un potencial adicional enorme: capacidad de movimiento, capacidad de auto-organización y capacidad de promover la reparación de tejidos en condiciones de laboratorio.
El nacimiento de los antrobots:
Estas esferas móviles, llamadas "antrobots", mostraron propiedades fascinantes:
- Movimiento autónomo: Los antrobots pueden moverse de forma independiente dentro del líquido, utilizando sus cilios como motor.
- Capacidad de auto-organización: Las células se organizaron espontáneamente en esferas móviles, sin necesidad de intervención externa.
- Promoción del crecimiento de neuronas en el laboratorio: Cuando se colocaron antrobots sobre una capa de células nerviosas humanas dañadas en una placa de laboratorio, provocaron el crecimiento de nuevo tejido nervioso a lo largo del área dañada. Es importante señalar que el resultado se observó solo en un cultivo celular, y los propios investigadores enfatizan que aún no saben exactamente cómo ocurre el proceso.
Investigación similar: Un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Harbin (Harbin Institute of Technology) en China demostró una capacidad similar en glóbulos blancos.
Estas células, conocidas como parte del sistema inmunológico, se utilizaron como pequeños "robots" para transportar medicamentos de manera dirigida a tumores cerebrales, atravesando la barrera hematoencefálica (estudio publicado en la revista Science Robotics en 2021). Se trata de una aplicación de transporte de medicamentos, no de reparación de tejidos.
Implicaciones de gran alcance:
Este descubrimiento abre la puerta a un nuevo mundo de posibles aplicaciones en medicina regenerativa.
Quizás en el futuro, si la investigación avanza del laboratorio al cuerpo vivo, podríamos usar estos antrobots para reparar órganos y tejidos dañados e incluso para enfrentar procesos de envejecimiento.
Sin embargo, por ahora se trata solo de posibilidades futuras especulativas: todos los resultados hasta la fecha se han obtenido en condiciones de laboratorio, y aún queda un largo camino hasta la aplicación médica en humanos.
Referencias:
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/advs.202303575
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