En 1967 se congeló por primera vez un cuerpo humano en criogenia (James Bedford). La idea era simple: preservar el cuerpo hasta que una tecnología futura pudiera revivirlo. Alrededor de 600 personas lo han hecho desde entonces. Pero en 2026, una nueva tendencia está ganando impulso: en lugar de todo el cuerpo, solo el cerebro. Empresas como Nectome, que atraen atención y clientes destacados como Sam Altman, están invirtiendo esfuerzos en técnicas completamente diferentes a la criogenia clásica y plantean una pregunta inquietante y fascinante a la vez: si la información que eres tú, los recuerdos, la personalidad, la conciencia, se almacenan en el cerebro, ¿por qué preservar también el cuerpo?
El problema de la congelación clásica
La criogenia tradicional congela el cuerpo en nitrógeno líquido a unos -196 grados centígrados. El problema: durante el proceso se forman cristales de hielo que destruyen las células. Sin la estructura celular intacta, incluso en un futuro lejano, será imposible revivir a la persona.
Las empresas clásicas (Alcor, Cryonics Institute en Míchigan) utilizan vitrificación, convirtiendo el cuerpo en "vidrio" en lugar de hielo. Esto es mejor pero aún no perfecto. Tejidos como el corazón y los pulmones no se preservan de manera óptima.
Lo que sí se preserva especialmente bien: el cerebro. Las neuronas responden bien a las técnicas de preservación, y sus ramificaciones (sinapsis) sobreviven.
La idea de Nectome
La empresa biotecnológica Nectome, ubicada en el Área de la Bahía de San Francisco en California, ha desarrollado una técnica llamada Criopreservación Estabilizada con Aldehído (ASC). En resumen:
- Mientras la persona aún está viva, se inyecta en la sangre una solución especial de glutaraldehído
- El químico se dispersa por todo el cerebro y fija todas las sinapsis en su lugar
- Luego se congela en nitrógeno líquido
- El cerebro se conserva en un estado escaneable durante décadas
La afirmación de Nectome: Esto preserva la conectividad de tus 86 mil millones de neuronas con aproximadamente 100 billones de sinapsis. En el futuro, los escáneres podrán leer esta estructura y reconstruir "a ti" como un modelo computarizado.
El problema ético: requiere tu muerte
Este es el punto crítico. El proceso ASC mata al paciente. El procedimiento fue descrito por los fundadores de la empresa como "100 por ciento letal". El glutaraldehído fija las células pero también las deja sin función. No hay reanimación. No hay preservación en estado vivo. Solo congelación de la estructura.
Nectome dirige su servicio a pacientes con cáncer terminal en EE. UU., y se basa en la Ley de Opción de Fin de Vida de California, que permite el suicidio asistido por un médico para pacientes terminales. Según el plan, el paciente debía someterse al procedimiento mientras aún estaba vivo, bajo anestesia, con la ayuda de su familia y una orden médica.
Sam Altman, CEO de OpenAI, se encuentra entre los partidarios y clientes de la empresa: se informó que depositó un anticipo reembolsable de aproximadamente 10,000 dólares para inscribirse en la lista de espera de Nectome, asumiendo que su cerebro sería preservado y subido en el futuro. La crítica pública severa provino de otra dirección: neurocientíficos y especialistas en ética argumentaron que la tecnología no es posible en esta etapa y que se trata de explotar a pacientes terminales con una esperanza incierta. Tras la controversia, MIT cortó su vínculo con la empresa en 2018.
El debate: ¿eres realmente tú?
Incluso si la tecnología funciona, hay una profunda pregunta filosófica: si se reconstruye "a ti" como un modelo computarizado, ¿eres realmente tú?
Los investigadores de la conciencia están divididos:
- Teoría del continuo: si la estructura es idéntica, la personalidad es idéntica. Sí, eres tú.
- Teoría del flujo: la conciencia es un proceso continuo, no una estructura. Cuando el cerebro se detiene, "tú" terminas. La reconstrucción es la creación de una nueva persona.
- Enfoque de identidad en línea: si hay dos copias tuyas después de la reconstrucción, ninguna de ellas es el "tú" original.
No hay una respuesta clara. Esta es una pregunta que permanecerá con la humanidad incluso después de que la tecnología funcione.
Organizaciones competidoras
Nectome no está sola:
- Brain Preservation Foundation (sin fines de lucro): otorgó premios a investigadores que demostraran métodos de preservación. El equipo de Nectome, liderado por Robert McIntyre, ganó estos premios.
- Cryonics Institute (Míchigan): ofrece preservación de cuerpo completo mediante vitrificación
- Tomorrow Bio (Berlín, Alemania): métodos avanzados de perfusión
- Oregon Brain Preservation (ahora Sparks Brain Preservation, Oregón): ofrece preservación cerebral basada en aldehído (fijación química antes del enfriamiento), con un costo aproximado de 28,000 dólares
El estado clínico: aún no probado
Es importante ser claro: no hay un solo ejemplo de una persona o animal que haya pasado por este proceso y haya sido devuelto a la vida. Toda la tecnología es especulativa. No sabemos si:
- La preservación realmente conserva toda la información necesaria
- Los escáneres futuros podrán leer con la resolución requerida
- La simulación será una "persona" en absoluto, y no solo un programa de computadora
- Una empresa que posea cientos de cerebros estará disponible en 2150 para realizar la reconstrucción
Algunos expertos creen que la tecnología no es imposible en principio. Pero la probabilidad de que funcione es desconocida, y muchos en la comunidad científica son muy escépticos.
Alternativa: para quienes no quieren congelarse
Si la tecnología no es para ti, hay alternativas:
- Trasplante de órganos: cultivo de órganos a partir de células madre personales (dECM). Menos ambicioso, más realista
- Medicamentos antienvejecimiento: que se están desarrollando ahora
- Estilo de vida saludable: prolonga la vida entre 7 y 12 años en promedio, completamente gratis
- Copia de seguridad digital de recuerdos: no el "tú", pero preserva el legado. Esto incluye diarios, videos, documentos en línea.
¿Para quién es adecuado?
Las empresas ofrecen esto principalmente a:
- Pacientes terminales: que no tienen mucho que perder
- Creyentes teóricos: cuya filosofía apoya que la información en el cerebro es la esencia de la identidad
- Personas con recursos: el servicio cuesta entre 100,000 y 250,000 dólares. No para todos
El resultado final
La preservación del cerebro no es una cura para la longevidad. Es una apuesta por el futuro. Si la tecnología se desarrolla, algunos de los preservados recibirán alguna forma de vida renovada. Si no, habrán hecho una contribución a la investigación. Una decisión personal con profundas implicaciones filosóficas. Mientras tanto, estar vivo y saludable hoy es la forma segura de estar vivo también mañana.
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